No estás solo. No estás sola.
En nuestros pueblos hay mucha gente mayor que vive sola. La soledad no se cuenta en el periódico, pero sí podemos poner a mano los teléfonos donde escuchan, recordar dónde encontrarse con otros, y pedirte —si tienes cerca a alguien solo— que le eches una mano. Se hace entre todos.
¿A quién llamar?
Teléfonos de verdad, gratuitos, donde hay alguien al otro lado. Llamar no es molestar.
Emergencias
24 horas · todos los días
Si hay peligro para la vida o la salud, o una urgencia de cualquier tipo. No lo dudes.
Te Acompaña — Cruz Roja
Gratuito · de lunes a viernes, de 10 a 18 h
Para quien se siente solo. Escuchan, orientan y acompañan, sin prisa y sin que cueste nada.
Teléfono de la Esperanza
Gratuito y anónimo · 24 horas, todos los días
Cuando uno necesita hablar y que le escuchen, a cualquier hora del día o de la noche.
La ayuda pública, tu ayuntamiento
La puerta de entrada a la teleasistencia, la ayuda a domicilio y los programas contra la soledad (como «Siempre Acompañados» de la Junta de Castilla y León) son los Servicios Sociales de tu zona. Pregunta en tu ayuntamiento por el CEAS que te corresponde: te explican qué hay y cómo pedirlo. Es un derecho, no un favor.
¿Tienes cerca a alguien que pasa mucho tiempo solo?
Casi siempre, lo que más ayuda no es un servicio: es un vecino. Si conoces a alguien mayor que vive solo —un padre, una madre que se quedó, el vecino del final de la calle—:
- Llámale hoy, aunque sea un momento. Una llamada corta también acompaña.
- Pásate a verle, o dile a quién puede llamar si un día se encuentra mal.
- Si hay actividades en el pueblo (el hogar, una merienda, misa, el mercado), anímale a ir y, si puedes, llévale.
- Si ves que algo va mal —no come, está muy decaído, no sale—, avisa a los Servicios Sociales del ayuntamiento.
Dónde encontrarse
Queremos ir armando, pueblo a pueblo, la agenda de dónde y cuándo se junta la gente: el hogar del jubilado, las actividades de la Diputación, las meriendas, el mercado. Si en tu pueblo hay algo así y quieres que lo publiquemos para que nadie se quede sin enterarse, cuéntanoslo aquí.
Una hoja para colgar en el pueblo
No todo el mundo está en el móvil. Hemos preparado una hoja con estos teléfonos, en letra grande, para imprimir y colgar donde pueda verla quien lo necesite: la farmacia, el consultorio, el hogar del jubilado, la iglesia, el ayuntamiento.
