Mayorga asfaltará nueve calles con contribuciones especiales que pagarán los vecinos afectados
El Ayuntamiento aprobó por mayoría cargar el 90% del coste de las obras a los propietarios de las calles afectadas, con el PSOE en contra. La inversión prevista ronda los 140.000 euros.
El pleno extraordinario aprobó el proyecto de asfaltado de las calles Sanatorio, Arbas, Aseo, Cárcava, Salud, Rondas, Cipriano Polo García, Corrillo del Templo y un tramo del Puente Viejo, donde el pavimento de hormigón está en mal estado. El proyecto salió adelante por unanimidad y se expondrá al público mediante edicto en el tablón municipal y en el Boletín Oficial de la Provincia.
La votación se dividió en el punto de la financiación. El coste previsto de la obra se fija en 140.000 euros más los gastos de redacción del proyecto, y el Ayuntamiento decidió repartir el 90% de ese coste entre los propietarios beneficiados, tomando como módulo los metros lineales de fachada de cada inmueble. El acuerdo se aprobó por cinco votos a favor (PP) y tres en contra (PSOE).
El concejal socialista Ramos Hernández defendió que la pavimentación es una necesidad urgente desde hace tiempo y que podría haberse financiado por Planes Provinciales si no se hubiera gastado en otras actuaciones, además de citar dos sentencias contrarias a las contribuciones especiales. El alcalde, David de la Viuda, respondió que no cobrarlas ahora supondría un agravio comparativo con los vecinos que ya las pagaron en intervenciones anteriores. Durante los 30 días de exposición, los afectados podrán presentar reclamaciones y constituirse en asociación administrativa de contribuyentes.
El pleno aprobó también, por unanimidad, revertir la concesión demanial a favor de "Cel Toda" de la cubierta del pabellón municipal y una modificación del articulado del convenio colectivo del personal laboral. Otro punto polémico fue la solicitud de Zajolse SL para cambiar el arrendatario del contrato de arrendamiento de masa común a su hijo: el alcalde pidió a la concejala interesada que abandonara su silla y, tras el debate, se aprobó por cuatro votos a favor (PP), dos en contra (PSOE) y una abstención (PSOE), aplazando su ejecución hasta recibir un informe sobre el fondo del asunto.
