Nace en Paredes de Nava una marca de ropa que da empleo a mujeres y recupera la tradición textil del pueblo

Se llama Almazu, cose camisetas, sudaderas y gorras en un taller del municipio y da trabajo a cuatro mujeres más la responsable del taller. El proyecto une formación, inserción laboral y arraigo en Tierra de Campos.

En Paredes de Nava funciona desde hace unos meses Almazu, una marca de ropa que ha montado su taller en el propio pueblo. Según informa Palencia en la Red, el proyecto surgió de la colaboración entre la Fundación Talento 58 y el Ayuntamiento, y se desarrolla a través de la empresa de inserción Petralia Vázquez S.L. Su fundador y director es Jorge García.

Todo empezó con un grupo de mujeres interesadas en aprender el oficio. Hubo una formación en costura y confección que se prolongó, según cuenta García al medio, desde el otoño de 2024 hasta junio de 2025. De ahí salió la idea de dar el paso siguiente: crear una marca propia y empezar a vender. La Fundación Talento 58 buscaba precisamente promover el emprendimiento de mujeres en el medio rural.

Hoy trabajan directamente en el taller cuatro mujeres, además de la responsable, lo que suma cinco empleos. García explica que algunas de ellas llegaron a Paredes desde otros puntos de España y también desde el extranjero, en algunos casos tras procesos migratorios, y que varias se han trasladado con sus familias. Calcula que el impacto alcanza a unas 18 o 19 personas. A eso se suma el trabajo indirecto que genera, como el de una empresa palentina que les arregla las máquinas.

La marca se fabrica íntegramente en el municipio y confecciona camisetas, sudaderas, gorras y gorros. García insiste a Palencia en la Red en que detrás de cada prenda hay un proceso de incorporación al empleo y de acompañamiento, y en la apuesta por materiales con certificaciones que garanticen empleo digno y respeto al medio ambiente, buscando proveedores lo más cerca posible.

El nombre viene de 'almazuela', la técnica de unir retales para hacer una pieza nueva, lo que en inglés se conoce como patchwork. García lo usa como metáfora del propio equipo. El proyecto también conecta con la memoria textil del pueblo: recuerda que Paredes llegó a tener 18 o 19 cooperativas de textil hasta 2019, muchas de las cuales cerraron tras la pandemia.

Almazu empezó a vender por internet a mediados de mayo y los pedidos han ido creciendo poco a poco. De cara al futuro, el equipo estudia abrir un espacio físico en el propio Paredes que funcione como tienda y escaparate del proceso, y mantiene conversaciones con establecimientos de Palencia y Madrid. García resume así el objetivo: crecer en ventas, pero sobre todo poder ofrecer oportunidades a más personas.

Fuente: información publicada por Palencia en la Red. Leer la noticia en Palencia en la Red →

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